miércoles, 13 de noviembre de 2013

Las puertas IV: Marcos

Tras la desaparición de Alberto, ahora es Marcos quien quiere saber


Ni todo el amor que le prodigan sus abuelos ni todos los caprichos que le dan, logra alejarle de sus recurrentes pensamientos. Han transcurrido ya dos años desde aquel fatídico cumpleaños y su obsesión, lejos de menguar, va en aumento. Aunque todos aquellos que conocen la verdad se comportan como si nada hubiera ocurrido, Marcos no se conforma y sigue convencido de que tiene que haber una explicación y no cesa en su empeño para dar con ella.

Marcos ya tiene ocho años pero parece mayor, es muy inteligente para su edad y en muchas cosas se comporta como un adulto. Pero lo que nadie sabe es que ha desarrollado una sensibilidad especial por todo lo extrasensorial, diríase que es casi todo un experto en lo paranormal y ello es debido, sin duda, a lo ocurrido. Si esas experiencias han dejado a los suyos emocionalmente anulados, a él le han infundido una fuerza especial y no hay día que no dedique unas horas, por la noche, al amparo de ojos indiscretos, a la lectura de esos libros que tanto le interesan y que ha comprado a espaldas de sus abuelos.

Noticias del más allá, Experiencias paranormales, Diario de un vidente, La dimensión desconocida, Vida después de la vida y otros muchos libros, unos más rigurosos que otros, han sido sus lecturas habituales. Pero es el último libro, Las puertas a lo desconocido, el que realmente le ha apasionado pues parece como si, en uno de sus capítulos, describiera lo sucedido a sus padres. Pero lo más apasionante de todo es que es una iniciación a lo esotérico y una invitación a vivir fenómenos hasta ahora desconocidos. Por probar no se pierde nada, piensa Marcos. Y ya ha elegido día y hora para poner su plan en marcha.

Tal como asegura el libro, la repetición de ese tipo de fenómenos significa que están relacionados entre sí, que tienen un vínculo, algo que se repite, bien la fecha, bien el lugar, o algún que otro elemento común, generalmente numérico. Entonces Marcos se da cuenta que, en el caso de sus padres, los dos fenómenos tuvieron lugar el mismo día y aproximadamente a la misma hora. Su madre despareció un viernes 13 de Agosto de 2010 y su padre el 13 de Mayo del siguiente año, también un viernes, y ambos a eso de las doce de la noche. Para que vuelva a repetirse, por lo tanto, tendrá que esperar al próximo viernes 13, que será, ni más ni menos que el 13 de Diciembre de este año. Así pues, a la medianoche de ese día será cuando vaya en busca de sus padres. 13-12-13. Una fecha con doble sentido. No puede fallar, los números están a su favor: el día 13, a las 12, del año 2013.

Según ha leído, es condición sine qua non que se encuentre en una sala con la puerta cerrada, para que se concentre la máxima energía posible, y que haya un espejo cerca pues esa será la vía de acceso. Su madre debió pasar al “otro lado” a través del gran espejo que recubre las puertas del armario del que era su dormitorio y su padre está claro que lo hizo por el espejo del baño de su habitación en la casa de la montaña. Según el libro, es por los espejos por donde los que han traspasado “la frontera” pueden ver a los que permanecen en esta parte y por donde, en casos muy especiales, dependiendo de su nivel de energía, pueden comunicarse con ellos. A su madre algo o alguien la debió atraer pero en el caso de su padre fue ella, de eso está seguro, quién, con esa energía que siempre tuvo, le atrajo rompiendo el espejo en mil pedazos. Pero si lo que quería su madre era llevarse a su padre con ella, ¿por qué no se lo llevó también a él cuando entró en el baño? ¿Le estarán viendo? ¿Sabrán lo que está planeando? ¿Le ayudarán?

Pero esas incógnitas y muchas más están ya muy cerca de ser resueltas. Dentro de un mes, un mes exacto, todas sus dudas y su sufrimiento habrán acabado para siempre. Estará con ellos. De un modo u otro estarán juntos. Lo único que le entristece es pensar que sus abuelos se angustiarán, sufrirán por su desaparición, y ya son muy mayores para soportar tanto dolor pero, si todo sale según lo esperado, sólo será por un tiempo, no sabe cuánto, el tiempo que necesite para traerlos de vuelta.

Quizá deba dejarles una nota, para que así no se angustien tanto. Así pues, coge papel y bolígrafo y escribe:

Queridos abuelos:
Si leéis esto es que he conseguido lo que me proponía: reunirme con papá y mamá. Llevo mucho tiempo preparándolo pero no os he querido decir nada para que no creyerais que me había vuelto loco. La prueba de que no lo estaba es que he desparecido del mismo modo que ellos lo hicieron y es que he encontrado la forma de viajar hacia donde están para así traerlos de vuelta.
No sé cuánto tiempo me llevará pero estad tranquilos, lo conseguiré. Posiblemente deba esperar un próximo viernes 13, no lo sé. No quiero que sufráis. Sólo pensad en la vuelta. Por fin estaremos todos juntos de nuevo y podremos celebrar todos los cumpleaños que nos hemos perdido o que no hemos podido celebrar como es debido.
Os quiere, vuestro nieto,
Marcos

P.D.- Mantened la puerta de mi habitación bien cerrada en todo momento y, sobre todo, no quitéis ese espejo que os pedí que me montarais junto a mi escritorio. Pronto sabréis el motivo. No os puedo decir nada más pero haced lo que os pido, por favor.

Y habiendo escrito esto, guarda la nota a buen recaudo hasta esa medianoche en la que deberá acudir a su cita con el más allá. La espera se hará larga pero aprovechará el tiempo que le queda para perfeccionar el plan pues no puede dejar nada al azar. Si es necesario, volverá a releer el libro tantas veces como sea necesario.

Y pensando en lo que le deparará ese viernes, 13 de Diciembre, Marcos queda profundamente dormido y sueña, sueña que vuela por un túnel largo y oscuro al final del cual una luz cegadora lo atrae irremediablemente y a través de esa tremenda luz oye las voces de sus padres que le llaman por su nombre: Marcos, Marcos.


 

6 comentarios:

  1. Está de un interesante ... !!! Formidable Josep Mª ..

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Eres un sol. Me ves y me lees con buenos ojos. Besos.

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  2. ¡Vaya! ¿y ahora tenemos que esperar hasta diciembre?, pues que fastidio con lo interesante que está.
    Bueno Josep, como en todos los demás relatos, tus letras me parecen geniales.
    Un abrazo.

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    1. Pues no sé qué decirte, tendré que comentarlo con Marcos, a ver si busca el modo de adelantar su aventura pues, de lo contrario, mis lectores se pueden olvidar del tema y abandonarme, y esto no me lo puedo permitir. Un abrazo.

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  3. Pues mira, me he acercado por estos lares, para ver si a Marcos le había pasado algo para adelantar como dices su aventura, jajaja.
    Bueno pues nada, esperaremos.
    Un abrazo.

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