lunes, 14 de noviembre de 2022

El viejo y el rottweiler

 


Lo tenía todo planeado. Me había camelado al viejo y tenía a su perro en el bolsillo. Cada vez que me cruzaba con ellos, me ofrecía a llevarle al viejo las bolsas del supermercado y al chucho lo obsequiaba con una golosina. Solo con verme, el viejo me sonreía enseñando su dentadura postiza y el can salivaba de placer, olisqueando mi bolsillo en busca de su preciado regalo.

Una vez ganada sobradamente la confianza de ambos, solo faltaba dar el paso definitivo. Había preparado el plan concienzudamente. No resulta fácil congraciarse con un viejo cascarrabias y con un rottweiler de más de cuarenta quilos.

El día que tanto había esperado me ofrecí a llevarle las bolsas hasta su piso. Una vez dentro, solo tenía que darle un golpe en la nuca y esperar a que al can le surtiera efecto el narcótico con el que había impregnado aquel día su chuche.

Todo funcionó a las mil maravillas hasta que puse los pies en ese apestoso apartamento.

En medio de la penumbra que reinaba en la vivienda, tomé la que iba a ser el arma del crimen: un candelabro de bronce. El rottweiler ya estaba sucumbiendo al narcótico y andaba como un ciego sin bastón. Pero cuando iba a propinarle al viejo la estocada, algo se me echó encima, como un violento torbellino, obligándome a huir escaleras abajo.

¡Cómo iba a imaginar que quien tiene como mascota a un rottweiler, también tuviera en casa a un gato con tanta mala baba!

 


76 comentarios:

  1. Jajaja, no le estuvo mal a semejante sujeto. Un buen guardián tenía el señor en su casa.
    Un estupendo relato para el concurso, con el cual quedan ganas de seguir leyendo.
    Un abrazo Josep, y buena semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tanta preparación para nada. Un simple minimo, con mala leche, eso sí, dio al traste con su plan, je, je.
      Un abrazo, Elda, y que pases también una feliz semana.

      Eliminar
  2. ¡Hola, Josep! Muchas gracias por participar en el microrreto. El relato es tan inquietante como divertido, primero vemos a ese villano preparar el plan con tanta meticulosidad que nos hace temer por el viejo, pero luego viene un giro inesperado que saca una sonrisa. ¡Qué bueno! Yo nunca he tenido un gato, pero sí que he leído repetidamente en las redes acerca del carácter tan peculiar que se gastan y me ha venido a la mente todo eso je, je, je.
    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  3. Hola, M.A., gracias a tí por tu implicación en este microrreto. Al principio busqué a un malvado de los de cine o novelas policíacas, pero no hizo falta ir tan lejos cuando tenemos a muchos villanos de baja estofa mucho más cerca, je, je.
    A mí los gatos, salvo estéticamente, no me atraen, soy más de perros, excepto de las especies potencialmente peligrosas, aunque las puedas sobornar con chuches.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Jajajaja; me encanta ese gato sorpresa y defensor del hogar familiar. No son pocos los timos que reciben las personas mayores así que al menos en el relato ganan los buenos :)
    Un fuerte abrazo, Josep.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si sería por precaución, pero el hombre se guardaba un as en la manga en forma de un gato defensor del hogar.
      Un abrazo.

      Eliminar
  5. Es que donde esté un buen y fiel gatito, que se quiten los perros potencialmente peligrosos. Le salió el plan torcido a tu personaje. Una lástima, je je.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay gatos tranquilos y los hay con malas pulgas, y este era uno de ellos.
      Un beso.

      Eliminar
  6. Las golosinas amansan a las fieras, como la música. El dulce gato, como no era fiera, pasó directamente a la acción en vez de olisquearle los bolsillos. Para que luego digan «cuidado con el perro».
    Buena aportación. Yo todavía no me he puesto.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A las fieras y a los niños rebeldes, je, je. En todo caso, a ese gato no le iban los dulces y no se lo pensó dos veces a la hora de defender a su amo.
      Venga, Chema, que seguro que se te ocurre algo interesante.
      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Como siempre los felinos, tan sigilosos e imprevisibles! Para suerte de su amo, y desgracia del aprendiz de villano! Y es que para cometer un plan malvado hay que tener todas las variables controladas, y los felinos son imposibles de controlar! El relato mantiene un buen suspense hasta el final! Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como ese gato (y como la mayoría de gatos) no salía de casa, el villano no tuvo ocasion de saber de su existencia y eso le costó caro. Se lo tuvo merecido.
      Un abrazo.

      Eliminar
  8. Qué chasco se ha llevado el antagonista con la resolución mostrada por el minino. Seguro que se lleva algún recuerdo que no olvidará. Esta vez los inocentes tuvieron buen final. Y seguro que el antagonista en la próxima llevará una lata de atún en el bolsillo por si acaso. Buen relato, Josep, me ha gustado y divertido el final.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Alguna cicatriz le recordará el fiasco de su intrusión malévola para el resto de sus días. Y no creo que le queden ganas de repetir, je, je.
      Un abrazo.

      Eliminar
  9. Hola Josep, me gustó mucho tu historia, sobre todo el héroe defensor del final, pues adoro a los gatos y no tengo dudas de que son defensores de su hogar, muy buena historia, bien contada.
    Saludos, PATRICIA F.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Patricia. Me alegro que la historia se haya resuelto a tu gusto y con la intercesión de tu animal favorito, je, je.
      Un abrazo.

      Eliminar
  10. ¡Otro villano pillado! Y ya van unos cuantos... A este le estuvo de perlas. ¡Bien por el gato!
    Has ido creando una tensión creciente para asestar el golpe final. Me ha gustado.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De vez en cuando hay que darles a los villanos su merecido, y este recibió el suyo y de la forma menos esperada.
      Me alegro de que te haya gustado el golpe final.
      Un saludo.

      Eliminar
  11. Los gatos los carga el diablo, Josep, siempre a su bola y con esas uñas salvajes. Los planes nunca son redondos, siempre hay cosas que se escapan y según su magnitud estas son acordes a sus desgracias.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los gatos suelen ser desconfiados y un tanto agresivos, cosa que le fue de mucha ayuda al pobre anciano. Si, encima, el malvado no había tomado todas las precauciones posibles e imaginables, el fracaso estaba cantado.
      Un abrazo.

      Eliminar
  12. Securitas Gatuno, S.A. ; ) Le estuvo bien empleado al villano por querer abusar de un anciano.
    Un abrazo, Josep.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, no viene mal tener un sistema de protección adicional. A veces, la interveción animal es más exitosa de la tecnológica. Y más barata.
      Un abrazo, Pedro.

      Eliminar
  13. Hola, Josep:
    Dejo para los gatos lo de tener siete vidas, leerte ha vivificado la de este humano con curiosidad minina. Y... ¿quien necesita tener 7 donde le basta con una?
    Un abrazo, Josep.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Nino.
      Dicen que 7 vidas tiene un gato y creo que este, con su carácter, las conservará todas.
      Un abrazo.

      Eliminar
  14. Es que hasta a los villanos más precavidos se les filtra una distracción. Tanto viaje con bolsas de mercado y golosinas para perro y nunca preguntar si el viejo vivía con alguien, si había más animales, cómo se arreglaba en la casa y cosas parecidas. Algo siempre se les pierde. Me ha encantado. También me encantan los gatos y los perros. Su enemistad es un tópico no muy fiable. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este era una villano de pacotilla. Debía ser su primera experiencia delictiva y no ató todos los posibles cabos sueltos.
      Un abrazo, Juana.

      Eliminar
  15. Jaja por supuesto que ese gato defenderá a su dueño: no porque sea su esclavo, lo querrá menos.
    Va un abrazo, Josep.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aunque solo sea por interés, ese gato defenderá a su dueño hasta el fin de sus días.
      Un abrazo.

      Eliminar
  16. Jejeje, divertidísimo ese final. El viejecito parecía presa fácil pero tenía sus recursos. Estupendo tu micro, Josep.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya se sabe que las apariencias engañan, je, je.
      Me alegro que te haya resultado divertido.
      Un abrazo, Marta.

      Eliminar
  17. ¡Hola Josep! Un villano muy cercano, que nos podríamos encontrar cualquier día por la calle. Y un giro inesperado por parte del gatito que dio al traste con los planes del antagonista. Buen relato. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Rocío. Estamos rodeados de villanos como ese, con aspecto de buena gente, pero con malas intenciones. Supongo que el gato también se sintió agraviado por ese asaltante desconocido, je, je.
      Un saludo.

      Eliminar
  18. Hola Josep. no me imaginaba que convivieran un perro y un gato y que este último fuera el defensor de la casa je je je.
    Divertido cuento
    Un abrazo
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Puri. Como los gatos son mucho más hogareños, no salen a pasear y, por lo tanto, mi villano desconocía su existencia.
      Me alegro si he logrado divertirte.
      Un abrazo.

      Eliminar
  19. Mal le salió el plan a este villano. cierto es que nos parece imposible que un gato y un perro convivan en paz. Yo he vivido con un pastor alemán y un gato y se llevaban como hermanos. De tal manera que el gato defendía al perro cuando algún otro can se atrevía a enfrentarsele. Se ponía de uñas literalmente.
    Un abrazo. Me alegra verte por aquí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también creía en la incompatibilidad entre gatos y perros, pero sé de muchos casos en que viven en perfecta armonía e incluso amistad. La fidelidad es lo que cuenta, y el gato de mi historia la demostró echando a cajas destempladas al intruso.
      Un abrazo.
      P.D.- Yo también me alegro de tu presencia a pesar de no saber quién eres, je, je.

      Eliminar
  20. ¡Ja, ja, ja! Qué final más sorprendente. Me ha encantado cómo vas llevando al lector en una dirección para, de repente, girarlo 180º.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya sorprendido. Es lo que buscaba, así que misión cumplida, je, je.
      Un abrazo.

      Eliminar
  21. ¡Hola, Josep! Un micro que no hacía presagiar nada bueno, pero que el final logra darle un tono muy divertido. Ese toque gatuno no oculta una realidad que has plasmado muy bien, como es el acceso a las personas mayores por parte de según qué criminales. Me trajiste a la memoria a Remedios Sánchez, una asesina de ancianas en Barcelona, que usaba un modus operandi parecido para irrumpir en el domicilio. Lamentablemente, sus víctimas no contaban con ese gato. Fantástico micro. Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, David! Cuando un villano pone en marcha un plan premeditado, todo hace pensar que se saldrá con la suya. Pero algunas veces aparecen elementos inesperados que tuercen ese plan, como es el caso.
      Efectivamente, la gente mayor es especialmente vulnerable a ese tipo de engaño y no son pocas las veces que los delincuentes se salen con la suya, como el caso que mencionas.
      Me alegro que te haya gustado este micro gatuno.
      Un abrazo.

      Eliminar
  22. Respuestas
    1. El plan B o la cara B de la hsitoria, je, je.
      Muchas gracias por opinar.
      Un abrazo.

      Eliminar
  23. Ese afán nuestro ( de los humanos, me refiero, eh?), por controlarlo todo, es incorregible. Como dijo algun sabio general "ningún plan sobrevive al contacto con el enemigo"
    Sorpresivo e impactante final.
    Abrazo jm

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hasta el plan mejor forjado puede fallar ante un imprevisto. Los hombres no somos infalibles y los villanos, por fortuna, menos, je, je.
      Un abrazo.

      Eliminar
  24. Mira no iba a hacer ningún comentario dados mis ánimos, pero tú los has mejorado,aparte de que las cosas van un poquito mejor, algo es algo, uf, menudas dos semanas llevo, pero bueno la recompensa, me has hecho reir y eso no tiene precio.
    Y luego dicen que los mininos son más docile suqe los perros, también es cierto que un Rotwailer no es un perro cualquiera, pero claro que un docil minino te ataque pues en fin. Un toque inesperado sin duda para tu relato que esta muy requetebien.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no sabes cuánto me alegro que mis letras te hayan animado. Incluso en los momentos más negativos vale la pena sacar fuerzas de flaqueza para intentar pasar un rato agradable, y si lo he conseguido con este micro me alegro un montón.
      Tanto en perros como en gatos hay distintos caracteres: los hay dóciles y los hay guerreros. Y aquí el más peleón fue un gato encerrado en casa, quién lo iba a decir, je, je.
      Un abrazo y te agradezco el esfuerzo por venir a leerme.

      Eliminar
  25. ¡Muy bueno! Estos viejos rodeados de animales de todo tipo son un auténtico peligro, ja, ja, ja.
    Me has recordado un chiste sobre un ladrón que se encuentra en el piso que va a desvalijar a un loro que le avisa de que "Jesús te está mirando". Algún día te lo contaré, ja, ja, ja.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Solo hubiera faltado un loro agresivo o un cuervo de armas tomar, ja, ja, ja.
      Conozco el chiste. Ese Jesús, si mal no recuerdo, es un perro guardián, je, je.
      Un beso.

      Eliminar
  26. Hola Josep: La verdad es que el gato ha salvado la vida de sus compañeros de piso. Buen relato. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Ainhoa. Pues sí, el gato es el superhéroe de esta historia, je, je.
      Un abrazo.

      Eliminar
  27. Respuestas
    1. Después de este fracaso, se lo pensará dos veces antes de repetir una fechoría del mismo tipo.
      Un saludo.

      Eliminar
  28. Muy bien llevado, Josep. A medida que avanzaba en la lectura me iba subiendo la furia, ya que no hay peor villano que el que ataca a los más indefensos con las malas artes del engaño. Me alegra que me hayas sorprendido con ese final amable y simpático. Me he quedado a gusto.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Carmen. Con sus malas artes, el villano iba engatusando al pobre anciano y a su perro guardián sin que estos sospecharan su verdadero propósito. Menos mal que "alguien", con instinto protector, se encargó de echarle, si no a patadas, sí a arañazos. Final feliz, je, je.
      Un abrazo.

      Eliminar
  29. Hola Josep , por fin puedo leerte espero que este viaje te pueda comentar , lo que no se esperaba el ladrón es que el pobre anciano tuviese un gato salvaje , muy entretenido tu relato me a gustado mucho , besos de flor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Flor. Me alegro que hayas podido entrar y comentar, pues ese ladrón del tres al cuarto bien merece unas cuantas palabritas y una patada en el trasero, aunque sea virtual.
      Un abrazo.

      Eliminar
  30. No se merecía otra cosa el delincuente. El ataque de un gato puede ser peligrosísimo si se siente amenazado . En este caso , resultó mejor que cualquier alarma. Muy divertido el relato , Josep.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, encontró su merecido y ojalá se le quitaran las ganas de volver a intentarlo.
      Hay que ir con mucho cuidado con los gatos pues, a diferencia de los perros, no atacan de frente, je, je.
      Un saludo.

      Eliminar
  31. Quien a hierro mata, a hierro muere. Lo tenía merecido el ladrón de pacotilla. Mucho organizar todo malévolamente, pero cuando ese gato sorpresa y defensor del hogar familiar lo atacó, salió corriendo sin mirar atrás. ¡¡Ja Ja Ja!!.
    No son pocos los timos que reciben las personas mayores, sobre todo las que viven solas. Un rottweiler es un buen seguro contra ataques imprevistos. ¡Quién nos iba a decir que el salvador sería el lindo gatito! Al menos, en tu relato ganan los buenos. ¡¡Bravo!!
    Saludos.
    Un saludo, Josep.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pequeño pero matón, resultó ser el gatito, je, je.
      Ojalá todos los timadores y ladrones corrieran la misma suerte y salieran por piernas del domicilio en el que quieren perpetrar su delito.
      Yo, en principio, sería partidario de un perro guardían, pero visto lo visto...
      Un saludo,

      Eliminar
  32. Jajaja. El gato fue un guardián más efectivo que ese temible perro.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quién lo iba a decir. Seguro que ni el anciano pensó que su gato sería el mejor defensor del hogar.
      Saludos.

      Eliminar
  33. Hola Josep. Un micro con un toque de humor final, se adivinaba que algo imprevisto sucedería pero no acerté a imaginar, igual que el malvado narrador, que fuese un gato el que defendiese la casa. Muy bueno. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Jorge. El imprevisto y el humor suelen casar muy bien, je, je.
      Me alegro que te haya gustado.
      Un abrazo.

      Eliminar
  34. Qué bueno... Completamente inesperado. Me ha encantado; destreza en el suspense y el toque de humor.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te lo haya hecho pasar bien. Esa era mi intención, je, je.
      Un abrazo.

      Eliminar
  35. Hola amigo Josep Mª no hay como tener buenas uñas jaja para joderte el plan. Tus historias con esas puntillas que son únicas. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Eme. Desde que de pequeño me arañó un gato a traición, tirándoseme a las piernas (llevaba pantalón corto) no me fio de ellos. Y eso que yo no llevaba malas intenciones, que conste, je, je.
      Muchas gracias por tu amable comentario.
      Un abrazo.

      Eliminar
  36. Hola, Josep Mª. Para dar un buen golpe, no me refiero al del candelabro, pero también, hay que prepararlo mejor de lo que lo que hizo este aficionado. Esta es la moraleja del cuento. Ha sido estupendo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, isan. Precisamente, por ser un aficionado, le salió el tiro por la culata. Solo espero que se le hayan quitado las ganas de repetir, porque en el peor de los casos intentará preparar mucho mejor sus próximos golpes.
      Me alegro que te haya gustado.
      Un abrazo.

      Eliminar
  37. Muy bien llevado, se lo tenía merecido. Buen relato

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Velentín, por dejar tu comentario. Me alegra que te haya gustado.
      Un saludo.

      Eliminar
  38. Hola... y menos mal que fue el minino el que salió en defensa del abuelo... que si hubiera sido el perrito no lo hubiera contado... excelente relato. Saludos

    ResponderEliminar
  39. No se porque no salio mi perfil.. pero soy yo... y aun pienso que el ladronzete fue todo un suertudo.. ja ja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te preocupes, Octavio, a mí me ha pasado más de una vez.
      Pues sí, puestos a elegir, quizá fue mejor para al villano le atacara un minino, aunque con mala leche, que un perrazo de raza potencialmente peligrosa, je, je.
      Un saludo.

      Eliminar
  40. He tenido que reírme con el inesperado final Josep. Tus relatos me encanta. Feliz domingo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar