viernes, 11 de septiembre de 2026

Viernes 13

 


No era supersticioso, tanto me daba un día, un número o un color. Hasta este viernes.

Para empezar, no me ha sonado la alarma del móvil; no debí acordarme de cargarlo. Esto, por sí solo, no sería mala suerte, pero luego he tenido que ducharme con agua fría, pues no ha habido forma de que saliera ni una maldita gota caliente. A continuación, con las prisas, me he manchado la camisa con el café y he tenido que cambiármela a toda prisa. Llegaba tarde a la reunión.

Por si fuera poco, no sé que le ocurría al ascensor que tardaba una barbaridad para llegar hasta mi planta, la 13 y he tenido que bajar corriendo por las escaleras, torciéndome un tobillo al dar un traspié, me he caído y se me ha abierto el maletín desparramándose toda la documentación por el descansillo.

Cuando, por fin, cojeando y maldiciendo mi mala fortuna, he llegado al vestíbulo, no he visto el dichoso letrerito amarillo avisando de que el suelo estaba mojado y he pegado un resbalón que, por fortuna, no me ha roto el espinazo.

Me he levantado, corriendo, cojeando y con el culo dolorido, y al ir a cruzar la calle, un taxi me ha embestido y me ha lanzado por los aires.

Y aquí estoy, con vendajes y escayolas, en una cama de la habitación 1313 del Saint Thomas Hospital.

Y es que nunca me acuerdo de que, en Londres, para cruzar la calle, hay que mirar a la derecha.


2 comentarios:

  1. Hola, Josep, pues con ese historial lo que tiene que hacer es alegrarse porque está vivo, madre mía sí, el viernes 13 se cebó con él. Está claro que no se puede ir con prisas porque luego pasan estas cosas.
    Mil gracias por participar en el reto del Tintero.
    Un abrazo. :)

    ResponderEliminar
  2. Un viernes 13 terrorífico sin duda. Un relato muy bien contado que nos saca una sonrisa en el rostro al imaginar tanta desgracia junta gracias a las escenas tan bien presentadas. Y es que sabemos que es ficción, que si fuera realidad, lo que nos sacaría sería una lágrima. Sí, sin duda hay días que resultan negros y que los recordaremos toda la vida. Por lo pronto cuidarnos de los viernes 13. Saludos.

    ResponderEliminar