jueves, 24 de septiembre de 2026

La sospecha

 


Llevaba días sospechando. Su comportamiento la delataba. Esas miradas furtivas y las sonrisas reprimidas la hacían culpable, de eso estaba seguro. Ella estaba radiante, pletórica, como hacía años que no la veía, y él cada vez más convencido de su infidelidad. Desde hacía unos días se la veía más nerviosa de lo habitual. Por momentos parecía como si quisiera confesarle algo y finalmente desistiera. Esas señales eran inequívocas, tenía un amante y los desenmascararía.

Hoy había salido tras ella decidido a pillarlos in fraganti. Verían de lo que era capaz. De él no se reía nadie.

Cuando, al cabo de una hora de seguimiento, se halló frente a la puerta por la que ella acababa de entrar, salió por fin de dudas. Una placa dorada rezaba: Dr. J. Beltrán - Obstetricia y Ginecología.


4 comentarios:

  1. Bueno...pues quizá no era lo que él imaginaba. A veces fantaseamos tanto con las cosas, que de lo que pensamos a la realidad hay un buen trecho.
    He disfrutado mucho leyéndolo.
    Un fuerte abrazo, Josep

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    1. Evidentemente, lo que el creía o sospechaba era algo muy distinto y mucho más negativo. Prejuzgó sin pruebas. Si le hubiera preguntado, quizá habría salido de dudas mucho antes, sin necesidad de espiarla.
      Un abrazo.

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  2. Aquestes gelosies portan a fer coses així. No sé si a ella li faria massa gràcia de saber-ho.
    Molt bon relat.
    Aferradetes, Josep Mª.

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    1. La gelosia normalment ve de la inseguretat. Un home que sospita de la seva dona d'aquesta manera no té perdó. I segurament, si ella sabés què ha succeit, potser el posaria de potetes al carrer.
      Aferradetes, Paula.

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